domingo, 13 de junio de 2010

Nota a JL Burruchaga

“La gloria no tiene precio”
Hace 24 años, Jorge Luis Burruchaga corrió con la pelota media cancha y paralizó al país. El hombre que convirtió el tercer gol ante Alemania y le dio al país el título de campeón del mundo en México 86, habló con Prosarabiosa antes de que arrancara el Mundial


-¿Cómo vivís un Mundial, vos que fuiste jugador y ahora sos técnico?
-Sin lugar a dudas, yo digo que lo vivís como hincha, pero lógicamente como alguien que ya pasó por ahí y que logró lo más deseado para un futbolista. Y que desea, por Argentina, pero por sobre todo por el potencial que tenemos, que podamos volver a salir campeones del mundo. Lo ves como entrenador también, esta clase de partidos a mí me gustan verlos con la menor cantidad de gente posible, por ahí con una carpetita, anotando, viendo con ojos de entrenador. Es lindo ver todos los partidos, analizar todos los partidos. Lo vivís distinto porque te podes imaginar qué puede estar pasando por la cabeza de los jugadores, cómo puede estar Diego. Te pones un poco en todos los lugares.


-Vamos por parte de esos lugares ¿vos qué jugador de esta selección serías, no por semejanza en el juego, sino por labor dentro del campo?
-Por ahí, con diferentes características, podría ser Sebastián, Verón. Si Messi es Maradona hoy, yo tenía ese rol en aquel equipo cuando Diego estaba tapado, lo trabajamos mucho con Carlos (Bilardo).

-Hay equipos que llegan bien armados a diferencia de Argentina, ¿se puede encontrar el equipo en tres partidos?
-El fútbol es mágico. Será difícil, pero un Mundial es otra cosa, nosotros en el 86 lo vivimos en carne propia. Por cómo llegamos y clasificamos, hasta hay cierta comparación de aquel proceso previo a México y este. En un Mundial, cambia todo, los nombres, quiénes empiezan jugando, el dibujo táctico del primer partido y el del último, todo cambia. Si recordás, en el 90, del partido de Camerún al de Rusia, Carlos hizo cinco cambios. En este proceso de Diego, si uno mira, el caso de Samuel que jugó poco y nada y llega como titular indiscutido; O Gutierrez, que juega en cualquier lugar del campo, hay parecidos. Por ahí, en un partido te conviene atacar por derecha y en otro no, y ahí está la riqueza de la que dispone el técnico con veintitrés jugadores.

-Justamente, una vez superada la primera ronda, ¿crees que Diego podrá mantener los tres delanteros y desproteger el lado derecho, porque toque el rival que toque, su fuerte es la izquierda? Uruguay con Lodeiro, Francia con Ribery y México con Guardado o Giovanni.
-Tal cual, es como marcas. Por eso te decía que en el Mundial tenés que ir partido tras partido, y determinado jugador que fue decisivo en el partido pasado, en el otro no te sirve tanto. Y el entrenador debe tener la capacidad para mantener a todos los jugadores convencidos de ello, de que un día pueden estar adentro y al siguiente en la tribuna. Hay que reducir las fallas al mínimo, un error en un Mundial te deja afuera y tenés que esperar cuatro años.

-¿Cuál es la primera foto que se te viene del Mundial 86?
-Hubo varias. La más importante, la mejor, es cuando me fui hacia el costado, me arrodillé y agradecí al cielo. Pensé, dentro de lo poco que podía pensar, en ese mirar al cielo el momento que me tocaba vivir.

-¿Te acordás qué dijiste?
-Sí, de dos o tres cosas muy puntuales me acuerdo muy bien. Del agradecimiento como te decía, de decirle a mi viejo que no quería que jugara al fútbol porque había que laburar porque éramos, somos una familia numerosa. Y mirá cómo cambiaron los tiempos, mi viejo pensaba que un trabajo te daba plata segura, y hoy se dio vuelta la carta, donde los padres viven de los hijos. Entonces, en aquel momento que mi viejo ya había fallecido, fue un poco decirle a él “mirá dónde estoy y vos no querías que yo jugara al fútbol”. Pensé en mi vieja, que fue todo lo contrario, y en mis hermanos, que son todos futboleros. A ellos agradecí cuando miré al cielo aquella vez.

-Todos tenemos un imaginario en que viene Maradona, le habla a los jugadores y los deja paralizados, después salen a la cancha y se comen a un rival. Vos que lo conoces, ¿cómo es esa faceta motivacional de Diego?
-Yo creo que esa cosa mágica de estar frente a Maradona, como primera impresión para los jugadores habrá sido fuerte, de sorpresa y admiración. Pero a horas del debut del Mundial, ya es una relación de entrenador y jugador, donde uno aprende del otro y viceversa. Lo que sí creo, es por haberlo vivido y obtenido, es que le debe estar transmitiendo más allá de trabajo, estrategia y táctica, todo lo que significa ganar un Mundial. Y ahí creo que los jugadores deberían abrir bien las orejas, que el Mundial es la gloria. Yo soy un convencido de que la gloria no tiene precio y ni toda la plata del mundo hace la felicidad. Mirá, ahora se cumplen 24 años de que salimos campeones del Mundo y para mí seguir escuchando agradecimientos de la gente, de padres que le dicen a sus hijos quién soy. O tipos que te dicen que aquel gol que yo hice fue el que más gritaron en su vida… Ojalá los jugadores entiendan que por la gloria se tiene que hacer y dejar todo de lado. Y esto es lo más importante que Diego puede transmitir, que vos quedas en la historia de tu país.

-¿Para que Messi rinda, es indefectible que juegue con dos delanteros adelante para crearle espacios, o que además él explote en la selección?
-A Messi lo vimos crecer en una estructura que se mantuvo durante mucho tiempo, rodeado de intérpretes de la puta madre, como Xavi o Iniesta. No hay dudas de que lo que mejor le cabe para su juego es esto, pero también está el hecho de que él tiene que aparecer desde sus grandísimas condiciones. Lógicamente que si juega casi solo, recibe de mediapunta, no le pasan por los costados y nadie se le mueve, le será difícil, pero él tiene que aparecer cuando el equipo no está. El tiene ese genio, y lo deberá utilizar, porque este es el Mundial donde puede demostrarlo y tiene que hacerlo.

-Si no te pregunto por candidatos no sería una entrevista previa a un Mundial, ¿cuáles son los tuyos?
-Hoy España es la gran candidata por lo que viene haciendo desde que obtuvo la Eurocopa, pero también está es la primera vez que llega a un Mundial como candidato. Y no es lo mismo llegar con el rótulo de llegar por delante de Brasil. Igual, ellos están un escalón más arriba que los demás. Holanda, siempre es la selección que tiene grandísimas individualidades, tiene un poderío enorme, pero al final termina ahí. O Inglaterra mismo, veremos cómo llega con Capello. Después están los históricos, Italia cuenta por lo que hizo en el último Mundial, sabe jugarlos, el equipo rival que lo enfrente conoce del peso que tiene esa camiseta azul. Es como Alemania, que llega peor que cuando jugó hace cuatro años de local, pero revisá la historia del 82 para acá y fijate a dónde llegó. Es como Argentina, entró por la ventana pero ahora está en el Mundial y nos van a respetar. Y más allá del deseo que tenemos todos de hacer un gran mundial, yo digo que, aunque es muy difícil, hay que llegar entre los cuatro mejores.

1 comentario:

Andres dijo...

Un grande el burru, uno de los jugadores que sintieron y sienten la casaca como pocos, ya sea de ARGENTINA, ARSENAL o el ROJO siempre dio todo.

Muy buena nota, le doy 9 patricios rey ja abrazo