miércoles, 18 de febrero de 2009

Radio febrero carnaval radio


esta murguita de los martes aprovecha :
la excusa del encuentro
el accidente del encuentro
de estar allí y acá donde nos encontramos
para arremeter patadas voces sonrisas
bombo y tacho señores : carnaval radial

Arriba y abajo del escenario
de este corso
de este dial
que armamos como el barrio junta :
las tablas las luces el sonido la parri lo chori
todos uno solo acodados al tablado :
papá mamá hermanos tíos lo pibe las piba
los niños...

Aquí los niños del dial que corren con el micrófono en la mano
como los niños del carnaval corren con sus pomos con la espuma
y mojan ¡y mojadores y mojados ríen! ¡reímos!

Traemos baldazos de agua y de prosa rabiosa
Arrojamos bombuchas llenas de rock
Uno solo : un corso para las orejas
un tablado que funciona en la mente
en la radio como en la esquina del barrio

Ahí donde nunca fuiste siempre va a quedar lejos
y la murga desde lejos no se ve ¡no se escucha!

Ahí donde basta una miradita para darse cuenta
justito a la salida del tablado

Ahí y acá : corso radio de esquina

como punto de encuentro en los todos uno solo
Para bailar tirar patadas cantar aplaudir
correr como corren los niños
mojarse como solo lo hacen ellos
con la inocencia como estandarte
con la maldad del niño que lo quiere todo

Radio murga para escuchar escucharse escucharnos
Aquí y allá los voceros de barrio
los que ladran lo que los medios subestiman
Murga cruzada invencible contra los eternos deformadores de la verdad
Aquí la glosa de presentación para un programita de rock

Bienvenidos a la segura alegría que da la fe en nuestro dios Momo
uno solo bienvenido al corso
venis no?



martes, 10 de febrero de 2009

Todo el año es carnaval



Aquí aquí... entre la multitud en medio del grotesco corso del dial

aquí uno solo : bienvenidos a nuestro interminable carnaval

Aquí la murga de los renegados

nunca conformes con solo tirar patadas al aire

queremos pegar queremos bailar no sabemos bailar
queremos cantar no sabemos cantar
queremos trinar queremos gritar ¡radiooo!

Aquí la murguita de arpillera

los hombres de la levita al viento siempre

siempre el micrófono pegando en el parche de tus oídos


Bienvenidos a los cara de niño entre la multitud:
de los aplausos del abucheo

de las quejas de los vecinos

los bocinazos de los coches

aquí y otra vez cada febrero los negros que cortan

calleslos grandes que aprietan el pomo
los chicos que joden tu mal dormir con tanto ruido

radio ruidosa como bombo y platillo


como redoblante ahorcado

uno solo dos horas cada martes
una voz otra voz muchas voces como la murga


una glosa de advertencia contra todo eso
un popurrí criticón contra todo el humo

contra tanta violencia violación y muerte

contra los falsos dueños de las tierras
contra los analistas de turno autocensurados

aquí la murga de la contrainformación
aquí los descreidos de los medios de comunicación
aquí los incrédulos del buen lenguaje reinante
aquí todas las murgas y una sola

bienvenidos al cachengue y sudor de cada martes
somos los que nunca callarán
los matadores de tristeza
los cometas de boedo, bungue, banfield o cualquier barrio
nos mueve también la pasión quemera

tripera, canalla, gallina, bostera
o cualquier pasión por hacer algo ¡pero hacerlo ya!


esta mala yunta que somos vos

nosotros uno solo : todas las murgas
jóvenes coros desafinados sastres de la realidad
morimos por darte estos versos

esta prosa rabiosa que te haga vibrar

aquí nosotros uno vos : los superhéroes de barrio
alegres borrachines del micrófono bombo de murga
la voz como estandarte el oído para la matanza

pasá a bailar dale como puedas pero dale
hacé temblar la noche cuando te elevas ¡dale!
hacé mover baldosas cuando las rozas ¡dale!


Bienvenidos
paracaidistas en franco retroceso
suicidas hermosos de la madrugada
traemos voces oídos radio ¡traemos rock!
una retirada como bienvenida
una despedida como saludo

la radio entrando en tu barrio
aquí y ahora cual murga
uno solo ¡radio! carnaval de cada martes

¡radio! como carnaval tooodo el año

viernes, 16 de enero de 2009

Amar como el Ñandú

enviado por
pasillos@hotmail.com

a Alejandro Sokol

Buenos Aires era una mancha parda más, mezclada con las sombras céntricas, en plena noche. El aire iba impregnándose de olores a cervezas vacías y comidas rápidas en el reducto de la esquina de Estados Unidos y la 9 de Julio. Los cientos de voces suburbanas entrelazaban alguna que otra frase coherente mientras se amenizaba la espera. Eructos despiadados y risotadas que saltaban el cerco, hacían distraer los minutos y las horas.

Mientras tanto, irrumpiendo en lo perverso de la oscuridad, balizas azules de los autos policíacos, distorsionaban el opaco del asfalto en espirales, apenas a cien metros de la tribu que hablaba y reía.
De pronto, y tras un pasillo largo de penumbras, llegó un hombrecillo, con un bolso pequeño, de los viejos, de aquellos típicos de club barrial de los años 70. Vestido apenas discretamente y con un corte de cabello rapado al ras, este hombrecillo detuvo su andar para beber del pico de la botella ámbar, tras agradecer por el ofrecimiento del brebaje a aquellos pibes que con ansia esperaban el recital en el club “Cemento”.

Corría 1995, un junio frío de aguaceros… La copiosa lluvia molestaba un poco, pero no llegaba a mojar e inundar como la noche anterior, en que el recital programado debió suspenderse para el día siguiente porque los caños de desagüe no dieron abasto tras semejante tempestad.

Este hombrecillo, sin jamás abandonar su gastado bolsito de mano, levantó temerosamente su rostro, saludó como uno más y se metió a Cemento sin pagar entrada ni mostrar credencial alguna. Unas cuatro horas más tarde de lo estipulado en el boleto de ingreso, el club era un hervidero a pesar del frío reinante afuera. Una hoguera humana en pleno invierno. El calor de los cuerpos, el crepitar de las palmas, el griterío, los cánticos, las banderas… Segundos más tarde las guitarras, la batería, las voces al unísono… y en medio del escenario, aquél hombrecillo simple convertido en antihéroe. En Capitán América del tercer mundo, disfrazado de Oruga, de Tucán, de Astroboy, de Ñandú, invitando a caminar con él un pasillo largo, o un sendero de victoria tras una procesión yéndose a confesar.

“Movete, si ya estás en el cielo…” entonaba este hombrecillo salido de la escuela rockera del más rockero de los rockeros que éstas pampas habían visto hasta entonces. Quizá ahora esté zapando junto a Luca Prodan en alguna parte, compartiendo veinte minutos de felicidad.

Cerca de las cuatro de la mañana, esos pibes que saltaron toda la noche junto a los pibes-de-unos-cuantos-años-más que estaban arriba del escenario, se fueron a sus casas. Se llevaron consigo una ola musical que les refrescó la mente -en vivo- sobre cuál era el soundtrack de sus vidas en ese momento.
Las Pelotas supieron aunar en tribu a esas ovejas perdidas que no soportaban la música de plástico que pasaban las radios de moda. Aquellos antihéroes montañeses le susurraron al oído las cosas que esos pibes pensaban y sentían, y que no podían decir ni contar. No existían palabras para semejantes dudas y dolores.
Y Sokol cantaba esas dudas y dolores. Y cantándolas les ponía un haz de luz mortecina a las sombras más profundas de aquellas pequeñas almitas transpiradas y llenas de preguntas sin respuestas. Preguntas irresolutas que clavaban un dolor sordo en lo más recóndito del alma. Y Sokol decía que “no te engañes como yo, que quise tomar por presa al cazador”.
Y al cantar las penas, pues éstas ya no dolían tanto. Entonces los pibes se animaban a enfrentar los fantasmas más impresionantes, y a las Sombras más profundamente oscuras. Y a las lagunas negras por cruzar, que ya no parecían tan peligrosas después de que el Bocha les dijera “no hay miedo desde aquí, no vayas a explotar…Es todo tan violento, pero no dejes de mirar…”

Supongo que se habrá cansado de repetir. Supongo que finalmente se habrá cansado de soportar tanto veneno. Quizá entendió que tanto anhelo, pues, lastima. Y allí fue, herido en sus manos, despegando sin querer dar dolor… Sabiendo que uno se puede alejar enormemente de sí mismo, pero al fin y al cabo, lo que realmente se ama, es imborrable…

jueves, 1 de enero de 2009

Revolución y Resurgir

50 años de Cuba Libre / 15 años de Chiapas dignidad

la voz de los sin voz
¡revolucion por fin!
sueño eterno de este meado sur
la esperanza del siempre
del próximo amanecer rebelde
al paso del más lento

y el futuro : nuestro por prepotencia de trabajo
en eso estamos los de a pie
de este siempre meado sur
del río bravo a las malvinas
de las cordilleras al mar y al caribe

desde donde no te vemos hasta donde no nos ves
abrazo de triunfo abrazo de 1 de enero siempre
por muchas revoluciones más
barbas y pasamontañas también
por más banderas rojas y negras
tiñiendo nuestro cielo amérika


lunes, 29 de diciembre de 2008

A los cromañones

Escucho el humo
huelo los gritos hasta en los sueños
Mi boca aulla y se abre paso
La claridad me arranca de ese infierno
siempre presente
hasta en tus ojos...



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lunes 29 21 hs Ecuador y Bartolomé Mitre
"...para compartir un momento de confraternidad entre todos,
de homenaje a los chicos y de invitación para la gran marcha de los cuatro años"

martes 30 12 hs muestra Vidas robadas, sueños en Marcha

<18 hs misa en la Catedral Metropolitana
>19 hs acto y marcha desde Plaza de Mayo hacia Plaza Once

Asociación Civil Que no se repita

domingo, 28 de diciembre de 2008

La vida es una sucesión de asados...




Uno es un asador andante
un parrillero ambulante
atisador de esos fuegos

vamos encendiendo fuegos en patios ajenos

somos los siempre listos a prender la rilla de ocasión
y como no hay nada más viejo que el diario de hoy
entonces al fuego los diarios también

Aquí los prende fuego de todo leña y carbón
sos invitado uno vos todos nosotros
a sumar el oído carne la voz al fogón
¡y que se cuesan lento!

Radio chimichurri
soplamos radio en tus oídos
como las canciones soplan brasas en tu corazón

Aquí los parrilleros del micrófono
a las risas se asan la madrugada
los días después las noches y otra vez
las madrugadas otra vez

Bienvenidos a uno vos nosotros uno solo
quemadores de etapas en plazas de barrio
fumadores del tiempo en esquinas pillas

¡Crecimos allí! como un árbol en veredas soleadas
echamos raíces allí... como puede echar raíz la madera
el tronco en canteros de piedra


A las ramas nos trepamos y raspamos
de las hojas y sus frutos nos teñimos
la boca las rodillas entierradas

Somos todo eso somos el árbol
y algún día pronto su sombra seremos
somos la leña que enciende
todos los fuegos
el fuego
de esa sucesión de asados que es la vida


miércoles, 24 de diciembre de 2008

Los pendencieros de la radio

Uno lleva encanutado en los puños
el contrabando peor : esta prosa rabiosa
aquí los lleva y trae de la radio
llevamos y traemos rock
aquí los tira tiros del dial
llevamos y traemos voces

uno solo : no tenemos nombre
cada uno formamos el nosotros
aquí los violentos del dial
los que pegan con el oído antes que con las palabras
uno solo : radio varieté actores pelotudos abstenerse
radio a botellazos radio “pasamo todos gratis”
radio levantá la lengua radio disfónica
radio gárgaras de bicarbonato
radio voces radio rock radio radio

Aquí los que no creen en la propiedad privada
los dueños de nada y de todo
¿ qué es tener todo? ¿ qué es tener nada ?

nosotros nuestras voces esquinas cada barrio
las canciones nuestras las banderas nuestras
los sueños ajenos los logros añejos
la tierra el trabajo el pan ¡nuestro!
el futuro que pasó el pasado que es hoy
nuestro tiempo ¡inmenso pero inmediato ya y ahora!
tuyo y de todos... ¡uno solo!

Martes 23 horas : un programa pendenciero
aquí los violentos los tramposos traficantes del micrófono
llegamo y pegamo los sediciosos de la radio:
pegamos rock y pegamos prosa y pegamos radio
Uno solo... si se pudre... ¡espalda con espalda!